Pesca Inteligente

· Equipo Animal
La pesca del bonito, una de las actividades más tradicionales del norte de España, está viviendo una transformación gracias a la innovación.
En Galicia, este cambio combina tecnología, sostenibilidad y mejora de las condiciones laborales para los pescadores.
Un proyecto que impulsa el cambio
El motor de esta evolución es el proyecto TICS-Bonito, impulsado por la Universidad de Vigo junto al centro tecnológico Leartiker.
La iniciativa busca digitalizar la pesca sin perder su esencia artesanal. Además, forma parte del programa Pleamar de la Fundación Biodiversidad, con financiación europea a través del FEMPA.
Cañas inteligentes para reducir el esfuerzo
Uno de los principales avances son las cañas inteligentes con carretes automáticos, desarrolladas por el grupo En.Edi.
Estas herramientas permiten detectar la picada y facilitar la captura, reduciendo el esfuerzo físico en una actividad tradicionalmente muy exigente. Además, pueden monitorizarse desde el barco, introduciendo un nivel de digitalización sin precedentes.
Las primeras pruebas realizadas en Getaria han sido prometedoras, y se espera su validación en plena campaña.
Innovación también para proteger el mar
El proyecto también aborda el impacto ambiental. Una de las soluciones clave es el desarrollo de dispositivos de concentración de peces (DCP) biodegradables.
A diferencia de los tradicionales, estos dispositivos se descomponen de forma natural y cuentan con sensores para monitorizar su uso, reduciendo la contaminación marina.
Este avance contribuye a proteger especies vulnerables y a mantener la salud de los ecosistemas.
Conclusión
La combinación de tradición y tecnología está marcando un antes y un después en la pesca del bonito.
Este modelo demuestra que es posible mejorar la eficiencia, cuidar el medio ambiente y facilitar el trabajo de los pescadores, asegurando el futuro de una actividad clave en la costa española.