Cultivar Lavanda

· Equipo de Naturaleza
La lavanda es un arbusto mediterráneo perenne, cultivado por su fragante follaje y sus flores que atraen a las abejas. Existen variedades resistentes, semirresistentes y delicadas, aunque la mayoría que cultivan los jardineros son resistentes.
La lavanda encaja en múltiples estilos de jardín: desde espacios naturales hasta jardines de estilo campestre o incluso formales, donde puede plantarse bajo rosales o formar setos bajos. Muchas variedades también prosperan en macetas.
Elegir la lavanda adecuada
El tipo de lavanda dependerá de tus preferencias: color y forma de las flores, así como el tono y aroma del follaje (algunas tienen hojas gris plateadas y otras más verdes).
La lavanda inglesa (Lavandula angustifolia) es más resistente y longeva que las variedades francesa y española (Lavandula dentata y Lavandula stoechas). Además, se cree que las abejas prefieren la lavanda inglesa.
Aunque variedades clásicas como ‘Hidcote’ y ‘Munstead’ son muy populares, las lavandas híbridas o “lavandines” ofrecen varias ventajas. Proceden del cruce entre Lavandula angustifolia y Lavandula latifolia, y son más robustas, toleran mejor la humedad y el frío, crecen más y florecen durante más tiempo.
Algunas variedades destacadas son ‘Edelweiss’ y ‘Grosso’.
¿Cómo cultivar lavanda?
La lavanda necesita pleno sol y un suelo con buen drenaje. Las variedades semirresistentes, como Lavandula stoechas, deben cultivarse en zonas protegidas.
Poda después de la floración para mantener la planta compacta y evitar que se vuelva leñosa.
¿Dónde cultivar lavanda?
La lavanda prospera en lugares abiertos y soleados, con suelo neutro o ligeramente alcalino. Tolera bien la sequía, pero sufre en suelos pesados y húmedos, especialmente en invierno.
Las variedades más delicadas se cultivan mejor en macetas, para poder resguardarlas del frío en invierno.
¿Cómo plantar lavanda?
El mejor momento para plantar es en primavera (marzo a mayo).
Si el suelo es pesado, mejora el drenaje con grava. Plantar en un pequeño montículo también ayuda a evitar el exceso de agua. Coloca la planta a la misma profundidad que en la maceta, añade un poco de harina de hueso, rellena con tierra y riega bien.
En macetas, elige recipientes de terracota con drenaje y usa sustrato adecuado mezclado con arena o grava. Coloca las macetas en un lugar soleado.
Cuidados de la lavanda
Las lavandas resistentes soportan temperaturas de hasta -15 °C y pueden permanecer en el exterior todo el año.
Poda después de la floración (agosto o septiembre), recortando con decisión pero sin llegar a la madera vieja, ya que no rebrotará.
Las variedades semirresistentes florecen durante más tiempo, pero pueden no sobrevivir al invierno. Pódalas tras la primera floración, evitando hacerlo demasiado tarde.
Las lavandas más delicadas solo necesitan eliminar flores marchitas y una poda ligera si se ven descuidadas.
¿Cómo hacer esquejes de lavanda?
Toma esquejes semileñosos a finales de verano. Corta tallos sin flores de unos 10 cm, con base leñosa y brotes nuevos en la punta.
Retira las hojas inferiores, plántalos en sustrato húmedo y cúbrelos con una bolsa de plástico transparente. Colócalos en un lugar luminoso y ventilado, como un invernadero.
Problemas comunes
La lavanda puede volverse larga y con pocas flores si no se poda correctamente. Muchos jardineros solo eliminan flores marchitas, lo que reduce su vigor.
Para rejuvenecer una planta leñosa, poda en agosto por encima de brotes verdes. Si no brota de nuevo, quizá sea mejor sustituirla.
Variedades recomendadas
Lavandula angustifolia ‘Hidcote’
Variedad compacta con flores púrpuras, ideal para bordes y setos bajos.
Lavandula angustifolia ‘Little Lottie’
Variedad enana de unos 30 cm, con flores rosadas suaves.
Lavandula angustifolia ‘Lady Anne’
Compacta, con flores rosa pálido y delicado aroma.
Lavandula angustifolia ‘Lullaby Blue’
Flores azul púrpura intensas, ideal para setos más altos.
Lavandula stoechas ‘Willow Vale’
Lavanda francesa vigorosa, con flores llamativas.
Lavandula stoechas ‘Fathead’
Muy aromática, perfecta para secar.
Lavandula x intermedia ‘Edelweiss’
Flores blancas, ideal como flor cortada.
Lavandula x intermedia ‘Gros Bleu’
Variedad grande, perfecta para bordes y ramos.
Lavandula x intermedia ‘Grosso’
Una de las más aromáticas, muy usada en jardinería y decoración.
Lavandula x christiana
Híbrido poco común, con follaje plumoso y flores altas.
Conclusión
Cultivar lavanda es una forma sencilla y gratificante de llenar tu jardín de aroma, color y vida. Con sol, buen drenaje y una poda adecuada, podrás disfrutar de plantas sanas durante años.
Más que una planta ornamental, la lavanda es una aliada perfecta para atraer polinizadores y crear espacios naturales llenos de encanto.