La Vía más Peligrosa
María
María
| 14-04-2026
Equipo de Viajes · Equipo de Viajes
La Vía más Peligrosa
España sigue enfrentando un problema estructural en su red viaria: existen tramos donde el riesgo de accidente es muy superior a la media. Y no se trata de carreteras secundarias olvidadas, sino de vías clave con gran volumen de tráfico.
El caso más preocupante se encuentra en Alicante, donde un tramo concentra más siniestros que ningún otro punto del país, según un informe de Automovilistas Europeos Asociados.

Un punto negro en plena autovía

El tramo más peligroso está en el kilómetro 0 de la A-77a, una vía que conecta la A-70 con la A-77 a la altura de San Vicente del Raspeig.
Entre 2020 y 2024 se registraron:
93 accidentes
141 víctimas
Esto lo convierte en el punto con mayor concentración de siniestros de toda la red estatal.
La Vía más Peligrosa

Otros tramos conflictivos

El informe también señala otras carreteras con alta peligrosidad:
La T-11 en Tarragona, con hasta 85 accidentes en un tramo
La A-55 en Pontevedra, especialmente en la zona de Mos
Estos casos demuestran que el riesgo no se limita a carreteras convencionales: también afecta a autovías de alta capacidad.

Un problema extendido

El informe identifica:
295 km peligrosos
En 67 carreteras
Repartidas en 45 provincias
En estos tramos se registraron:
1.752 accidentes
2.497 víctimas
Además, muchos de estos puntos llevan años repitiéndose en los informes, y algunos incluso han empeorado.

Más allá de los números: el problema real

Lo más preocupante no es solo dónde ocurren los accidentes, sino por qué siguen ocurriendo.
Según Automovilistas Europeos Asociados:
85 tramos ya eran peligrosos anteriormente
63 han empeorado su nivel de riesgo
Esto apunta a problemas de diseño, mantenimiento o adaptación al tráfico actual que no se han corregido.
Un ejemplo extremo es la N-632 en Asturias, donde algunos tramos multiplican por 167 la peligrosidad media nacional.

Alicante

Conclusión

El mapa de carreteras peligrosas en España deja una idea clara: no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural.
Mientras no se actúe sobre estos puntos negros, seguirán siendo un riesgo constante para miles de conductores cada día.