La Reina del Everest

· Team Equipo de Entretenimiento
Lhakpa Sherpa es una de las alpinistas más extraordinarias del mundo. Ha logrado una hazaña sin precedentes: escalar el Monte Everest más veces que cualquier otra mujer en la historia.
Su primera ascensión exitosa fue en el año 2000, y desde entonces ha alcanzado la cima en más de diez ocasiones, batiendo todos los récords femeninos.
De una infancia difícil a la cima del mundo
A los 48 años, Lhakpa logró su décima cima, consolidándose como una auténtica leyenda. Nacida en una cueva en una remota región de Nepal, creció sin educación formal y trabajando en condiciones muy duras.
“No quería una vida limitada al hogar”, confesó. Desde joven sintió que podía cambiar no solo su destino, sino también el papel de las mujeres en su comunidad.
Rompiendo barreras culturales
Criada cerca del Everest, la montaña siempre fue su inspiración. Sin embargo, su entorno no apoyaba su sueño: en su aldea se consideraba que escalar era cosa de hombres.
A pesar de las advertencias, incluso de su propia madre, Lhakpa decidió intentarlo. En 2003 hizo historia al convertirse en la primera mujer en escalar el Everest tres veces, junto a sus hermanos, un logro reconocido por el libro Guinness.
Una vida de sacrificio lejos de los focos
A pesar de sus logros, su vida estuvo lejos del lujo. Tras mudarse a Estados Unidos, trabajó durante años en empleos modestos como limpieza y cuidado de personas mayores, con salarios mínimos.
Todo lo que ganaba lo destinaba a cuidar de sus hijos y a financiar nuevas expediciones. Durante mucho tiempo, su historia pasó prácticamente desapercibida.
El lado más duro del Everest
Escalar el Everest no es solo una proeza física, sino también mental. Más de 300 personas han perdido la vida en la montaña, y los alpinistas a menudo pasan junto a cuerpos congelados.
“Por encima de los 8000 metros te sientes como un zombi”, explicó. El frío extremo, la falta de oxígeno y las condiciones impredecibles convierten cada ascenso en un desafío límite.
Una pasión que no se detiene
A pesar de todo, Lhakpa no piensa retirarse. Su próximo objetivo es el K2, una de las montañas más peligrosas del mundo, y sueña con escalar junto a sus hijos.
Para ella, la montaña no es solo un reto, sino una forma de vida: “Ha sido una vida dura, pero las montañas me han dado felicidad y paz”.
Conclusión
La historia de Lhakpa Sherpa es un ejemplo de perseverancia, valentía y determinación. Más allá de los récords, representa la capacidad de superar cualquier límite, sin importar el origen.
Su mensaje es claro: nunca rendirse. Y quizá ahí reside su mayor conquista.