Tesoro Romano en Blanes

· Equipo de Fotografía
Las excavaciones en el yacimiento romano de Els Padrets han sacado a la luz una pieza única: una ánfora intacta que llevaba más de 2.000 años enterrada.
El recipiente, hallado en perfecto estado dentro de una de las estancias del edificio D, supone uno de los descubrimientos más destacados de las últimas campañas arqueológicas en la zona.
Un recipiente con historia
El ánfora, elaborada en cerámica, probablemente se utilizaba para almacenar vino, aunque los expertos aún deben confirmar su función exacta mediante estudios más detallados.
Su estado de conservación resulta especialmente llamativo, ya que este tipo de objetos suele aparecer fragmentado tras siglos bajo tierra.
Un espacio dedicado al comercio
Las excavaciones han permitido identificar un gran edificio con varias salas destinadas a actividades comerciales y artesanales.
En el interior del edificio D se localizaron:
Cuatro compartimentos principales
Áreas de almacenamiento
Espacios de trabajo del hierro
Esto ha llevado a los arqueólogos a concluir que la zona no era residencial, sino un auténtico centro económico.
Un silo con doble función
Uno de los elementos más interesantes es un silo de dos metros de profundidad, que inicialmente se utilizaba para almacenar grano.
Tras el abandono de la ciudad, este espacio fue reutilizado como vertedero, donde se acumularon restos de herrería y otros materiales.
Una ciudad planificada
Según explicó el arqueólogo Joan Llinàs, la ciudad romana estaba cuidadosamente diseñada antes de su construcción.
La similitud en las dimensiones y distribución de los edificios refuerza la idea de una planificación urbana avanzada, propia de la organización de la Antigua Roma.
Tabernae y actividad económica
Los investigadores creen que este sector albergaba varias tabernae (tiendas) y talleres, lo que indica que Blanes tuvo un papel relevante como núcleo comercial en época romana.
Este tipo de organización refleja una economía activa y bien estructurada.
Un proyecto abierto al público
Las autoridades locales planean la musealización del yacimiento para que pueda ser visitado. La iniciativa permitirá a los visitantes conocer de cerca la historia de la ciudad y comprender su evolución.
Además, el centro de interpretación municipal ya expone algunos de los hallazgos más importantes.
Conclusión
El descubrimiento de esta ánfora intacta no solo aporta un objeto excepcional, sino también nuevas pistas sobre la vida cotidiana y la organización económica en la Antigua Roma.
Blanes avanza así en la recuperación de su pasado, demostrando que aún quedan muchos secretos enterrados por descubrir.