Delfines con Alzheimer
Laura
Laura
| 08-05-2026
Equipo Animal · Equipo Animal
Para muchos amantes de la naturaleza, pocas escenas resultan tan impactantes como la de ballenas o delfines varados en la costa, incapaces de regresar al mar.
Cuando estos animales aún están vivos, biólogos marinos y voluntarios intentan ayudarlos rápidamente: los protegen del sol, mantienen húmeda su piel con agua de mar o toallas mojadas e intentan devolverlos al océano cuando sube la marea.
Sin embargo, no todos los rescates terminan bien. Muchos animales ya están agonizando o muertos cuando son encontrados, dejando tras de sí una pregunta que intriga a los científicos desde hace décadas: ¿qué provoca que criaturas tan inteligentes terminen varadas? Ahora, un grupo de investigadores cree haber encontrado una posible respuesta sorprendente.

Una enfermedad parecida al Alzheimer

Científicos de distintas universidades de Estados Unidos sugieren que algunos delfines podrían sufrir una enfermedad neurodegenerativa similar al Alzheimer humano.
Según los investigadores, al igual que las personas con demencia pueden desorientarse y perderse en lugares conocidos, los delfines afectados también podrían perder la orientación y terminar encallando en las playas.
El estudio relaciona este fenómeno con la exposición prolongada a toxinas producidas por las cianobacterias, microorganismos microscópicos que proliferan especialmente en aguas cálidas y ricas en nutrientes.
Delfines con Alzheimer

Las peligrosas toxinas de las cianobacterias

Investigaciones previas realizadas en habitantes de Guam ya habían mostrado que las personas expuestas regularmente a toxinas de cianobacterias tenían mayor probabilidad de desarrollar alteraciones cerebrales asociadas al Alzheimer.
Entre ellas se encuentran:
proteínas tau mal plegadas
placas amiloides
deterioro cognitivo progresivo
Uno de los compuestos más preocupantes es la β-N-metilamino-L-alanina (BMAA), junto con otras sustancias químicamente relacionadas como 2,4-DAB y AEG.
Estas toxinas son altamente dañinas para las neuronas.
Experimentos con animales ya habían demostrado que la exposición a BMAA puede provocar daños cerebrales muy similares a los observados en pacientes con Alzheimer.

¿Qué encontraron en los cerebros de los delfines?

Los investigadores analizaron los cerebros de veinte delfines varados en la laguna del río Indian, en Florida.
Los resultados fueron alarmantes.
Detectaron altas concentraciones de BMAA y otras toxinas relacionadas, especialmente 2,4-DAB.
Los delfines que quedaron varados durante períodos de proliferación masiva de cianobacterias presentaban niveles hasta 2.900 veces mayores de 2,4-DAB en comparación con los animales encontrados en otras épocas del año.
Además, sus cerebros mostraban muchas de las mismas características patológicas observadas en humanos con Alzheimer.

Proteínas vinculadas a formas agresivas de Alzheimer

El equipo científico también identificó inclusiones de la proteína TDP-43, un marcador asociado con variantes más agresivas de enfermedades neurodegenerativas.
Asimismo, detectaron la expresión de 536 genes con patrones compatibles con procesos similares al Alzheimer.
Todo esto refuerza la hipótesis de que ciertos contaminantes presentes en el ecosistema marino podrían afectar gravemente el cerebro de los delfines.
Delfines con Alzheimer

Un hallazgo que preocupa a los científicos

Los expertos creen que estas toxinas se acumulan progresivamente en la cadena alimentaria marina.
Las cianobacterias liberan las sustancias tóxicas al agua, pequeños organismos las absorben y, posteriormente, terminan concentrándose en grandes depredadores como los delfines.
El descubrimiento no solo ayuda a entender mejor los misteriosos varamientos masivos, sino que también revela cómo la contaminación ambiental puede afectar incluso a algunos de los animales más inteligentes del planeta.

Conclusión

La investigación sugiere que ciertos delfines podrían desarrollar alteraciones cerebrales muy similares al Alzheimer humano debido a la exposición prolongada a toxinas producidas por cianobacterias. Aunque todavía quedan muchas preguntas por responder, el hallazgo podría explicar parte de los desconcertantes varamientos de cetáceos observados en distintas partes del mundo. Además, vuelve a poner el foco sobre el impacto de la contaminación y los cambios ambientales en la salud de los ecosistemas marinos.