Oro en los Abetos
Carlos
Carlos
| 09-05-2026
Equipo de Viajes · Equipo de Viajes
La próxima vez que compre o tire un árbol de Navidad, quizá quiera saber primero de dónde proviene. Investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia, realizaron un sorprendente hallazgo al estudiar abetos noruegos: las agujas de estos árboles pueden contener partículas de oro.
El equipo liderado por Kaisa Lehosmaa descubrió que ciertas bacterias y microorganismos que viven dentro de los árboles probablemente desempeñan un papel clave en la acumulación de oro.
Los científicos creen que este descubrimiento podría abrir la puerta a métodos más ecológicos para localizar minerales valiosos e incluso al desarrollo de nuevas tecnologías de purificación de agua, según informó Interesting Engineering.

¿Cómo llega el oro al interior de los árboles?

El estudio, publicado en la revista científica Environmental Microbiome, analizó 138 agujas procedentes de 23 abetos cercanos a una mina de oro situada en la localidad de Kittilä, en el norte de Finlandia.
Los investigadores descubrieron que los abetos acumulan nanopartículas de oro gracias a unas bacterias simbióticas llamadas endófitos, microorganismos que viven dentro de los tejidos vegetales.
Estos endófitos normalmente ayudan a los árboles en procesos como la producción hormonal, pero también parecen participar en un fenómeno conocido como biomineralización.
Durante este proceso, un organismo vivo genera materiales inorgánicos utilizando moléculas orgánicas.

Las bacterias convierten el oro en “polvo” microscópico

Según los investigadores, el árbol absorbe pequeñas cantidades de oro desde el suelo a través de sus raíces.
Después, las bacterias presentes en sus tejidos comienzan a actuar: separan el metal y lo transforman en diminutas partículas sólidas de tamaño nanométrico.
Los científicos creen que este mecanismo probablemente sirve para reducir la toxicidad del metal dentro del árbol.
Las partículas son extremadamente pequeñas, millones de veces más diminutas que un milímetro, por lo que no existe posibilidad de enriquecerse extrayendo oro de los árboles.
Sin embargo, la información obtenida sí podría tener aplicaciones muy valiosas.
Oro en los Abetos

Una forma ecológica de encontrar yacimientos

Los investigadores detectaron nanopartículas de oro en las agujas de cuatro árboles específicos, todos cubiertos por biopelículas bacterianas.
Además, mediante secuenciación de ADN confirmaron una alta presencia de ciertos grupos bacterianos, como P3OB-42, Cutibacterium y Corynebacterium.
Según Lehosmaa, estos microorganismos podrían desempeñar un papel fundamental en la transformación del oro soluble en partículas sólidas.
Eso significa que estudiar las agujas de determinados árboles podría facilitar la localización de depósitos de oro ocultos bajo tierra sin necesidad de realizar excavaciones agresivas.
Los científicos llevan años utilizando plantas para detectar minerales de manera sostenible, pero este nuevo método podría hacer el proceso todavía más preciso y menos dañino para el medio ambiente.

El descubrimiento podría ir mucho más allá del oro

Los investigadores creen que esta técnica no solo serviría para encontrar oro.
El mismo principio podría aplicarse a otros metales y a distintas especies vegetales, ampliando enormemente sus posibles aplicaciones científicas e industriales.
Además, comprender cómo los microorganismos manipulan metales a escala nanométrica podría ayudar en el desarrollo de futuras tecnologías ambientales y de reciclaje.

Conclusión

El hallazgo de nanopartículas de oro dentro de abetos noruegos demuestra que la naturaleza aún esconde procesos sorprendentes. Gracias a la acción de bacterias microscópicas, estos árboles son capaces de absorber y transformar el oro presente en el suelo. Aunque no convertirán los bosques en minas millonarias, sí podrían revolucionar la forma en que los científicos buscan recursos minerales sin destruir el medio ambiente.