IA y Educación
Miguel
Miguel
| 15-05-2026
Equipo de Astronomía · Equipo de Astronomía
Especialistas en inteligencia artificial analizan el impacto de esta tecnología en el ámbito educativo. ¿Cómo se aborda esta temática en la universidad? Comencemos dándole la palabra a la protagonista de este artículo: la inteligencia artificial (IA).
Desde ADN | UNDAV le preguntaron cuáles serán sus aportes a la educación dentro de diez años. Su respuesta fue contundente: “Tendrá un impacto profundo en la educación, transformando tanto la forma en que se enseña como la manera en que se aprende”.
¿Cómo sucederá esto? La IA destacó una serie de virtudes, potencialidades y capacidades que marcarán el futuro de la enseñanza.

Educación personalizada

La IA permitirá adaptar los contenidos, el ritmo y los métodos de enseñanza a las necesidades específicas de cada estudiante.

Asistentes virtuales y tutores inteligentes

Los alumnos contarán con tutores virtuales disponibles las 24 horas del día, capaces de responder preguntas, explicar conceptos y orientar el estudio. Las evaluaciones serán más rápidas, precisas y detalladas. Además, podrán detectar plagios y ofrecer sugerencias personalizadas para mejorar.
IA y Educación

Contenidos inmersivos y simulaciones

Combinada con tecnologías como la realidad aumentada y la realidad virtual, la IA facilitará experiencias de aprendizaje interactivas y envolventes.
La IA ayudará a reducir las brechas educativas mediante traducción automática, herramientas accesibles para estudiantes con discapacidad y recursos adaptados a comunidades vulnerables.

Formación docente y analítica educativa

La IA no reemplazará a los profesores, sino que potenciará su papel como facilitadores, mentores y guías en un modelo educativo centrado en el estudiante.

Visiones optimistas sobre el futuro

Sebastián Di Doménica, especialista en IA y profesor en la Universidad Nacional de Avellaneda, se muestra optimista.
“Creo que la inteligencia artificial tiene muchísimo para ofrecer y para ampliar las capacidades del ser humano. Nunca para reemplazarlo, sino para complementarlo”, afirma.
Como ejemplo, menciona el caso de Estados Unidos, donde ya se utilizan tutores virtuales para estudiantes de secundaria con resultados positivos. Estas herramientas ayudan tanto a quienes necesitan reforzar un tema como a quienes desean profundizar en él.
Por su parte, Federico Gabriel D'Angiolo señala que la IA ya está presente en múltiples aspectos de la vida cotidiana, desde la educación hasta la industria y los servicios básicos.
Sin embargo, aclara que es fundamental utilizarla como apoyo, no como sustituto de tareas esenciales para el aprendizaje.

La inteligencia artificial en las aulas

Di Doménica sostiene que la IA debe incorporarse al aula, pero sin que los estudiantes omitan etapas fundamentales del proceso educativo.
En el caso del periodismo, considera indispensable que los alumnos aprendan primero a escribir por sí mismos, a estructurar ideas y a construir relatos. Solo después pueden utilizar la IA para mejorar la productividad y la calidad de sus textos.
“Es importante no saltarse etapas clave en la construcción del conocimiento y en el proceso educativo”, subraya.

La IA como simulación de la inteligencia humana

Según la UNESCO, la inteligencia artificial consiste en máquinas capaces de imitar ciertas funciones de la inteligencia humana, como la percepción, el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas y la producción creativa.
Di Doménica recuerda que se trata de una simulación, no de una inteligencia equivalente a la humana, que está influida por emociones, experiencias personales y contextos subjetivos.
Herramientas como ChatGPT, Gemini, DeepSeek, Siri, Google Assistant y Alexa forman parte cada vez más de la vida diaria.

Cómo funciona la inteligencia artificial

La IA aprende y mejora a partir de grandes volúmenes de datos y de algoritmos diseñados para ejecutar tareas específicas.
En muchos casos, utiliza redes neuronales artificiales, sistemas inspirados en el funcionamiento del cerebro humano.

El trabajo de la UNDAV

Ante el impacto creciente de la IA en la educación, la Universidad Nacional de Avellaneda creó la Comisión para el Uso y la Aplicación de la Inteligencia Artificial (CUAIA), dependiente de la Secretaría de Investigación y Vinculación Tecnológica e Institucional.
Esta comisión aborda la IA desde una perspectiva interdisciplinaria, enfocada en apoyar a estudiantes, docentes y procesos de gestión.
Entre sus actividades se incluyen encuentros, charlas y conferencias, como el conversatorio “La Universidad en la era posdigital: desafíos éticos, pedagógicos y tecnológicos en tiempos de IA”.
Durante ese evento, Francisco Tamarit afirmó que estamos viviendo la revolución tecnológica más trascendental de la modernidad y advirtió que América Latina aún no piensa la inteligencia artificial de forma colaborativa.
IA y Educación

Reimaginar la educación

La inteligencia artificial plantea preguntas urgentes sobre metodologías, evaluación, ética y nuevas formas de enseñar y aprender.
Su avance es vertiginoso. Fascina, desafía y obliga a repensar el sistema educativo en profundidad.
Como la propia IA anticipó al inicio de este artículo, transformará de manera profunda tanto la enseñanza como el aprendizaje.

Conclusión

La inteligencia artificial no representa el fin del rol docente, sino el inicio de una nueva etapa educativa. Bien utilizada, puede personalizar la enseñanza, ampliar el acceso al conocimiento y fortalecer el aprendizaje de millones de estudiantes.
El verdadero desafío no consiste en resistirse al cambio, sino en aprender a integrar esta tecnología de manera ética, crítica y responsable. Porque el futuro de la educación no dependerá únicamente de las máquinas, sino de cómo las personas decidan utilizarlas para enseñar mejor y aprender más.