Café Prohibido

· Equipo de Comida
Aunque el café es valorado por sus efectos estimulantes y por su alto contenido en antioxidantes, los especialistas advierten que no es adecuado para todo el mundo.
En determinadas circunstancias, la cafeína puede intensificar los síntomas de algunas enfermedades y causar un malestar considerable, por lo que ciertas personas deberían reducir o incluso evitar su consumo.
Personas que no deberían tomar café
Los médicos señalan que quienes padecen síndrome del intestino irritable deben ser especialmente prudentes. La cafeína puede acelerar el tránsito intestinal y favorecer episodios de diarrea, uno de los síntomas más frecuentes de esta afección.
En algunos casos, los nutricionistas recomiendan optar por café descafeinado. Además, no se aconseja consumirlo muy caliente, ya que las altas temperaturas pueden irritar aún más el aparato digestivo.
La misma recomendación se aplica a las personas con reflujo gastroesofágico. El café puede relajar el esfínter situado entre el estómago y el esófago, facilitando el ascenso del ácido gástrico. Esto puede provocar ardor en el pecho, regurgitación, hinchazón abdominal, ronquera o tos persistente.
Glaucoma y vejiga hiperactiva
Las personas diagnosticadas con glaucoma también deberían limitar su consumo. Algunos estudios sugieren que el café puede elevar temporalmente la presión intraocular.
Asimismo, quienes sufren de vejiga hiperactiva pueden notar un aumento de la necesidad urgente y frecuente de orinar, ya que la cafeína estimula la actividad de la vejiga urinaria.
El café puede elevar la presión arterial
Los especialistas también alertan sobre sus efectos en el sistema cardiovascular. Las personas con hipertensión arterial, arritmias u otras enfermedades cardíacas deben consumir café con moderación, ya que la cafeína puede aumentar temporalmente la presión arterial y acelerar el ritmo cardíaco.
Epilepsia: se recomienda evitarlo
En el caso de quienes padecen epilepsia, las recomendaciones son más estrictas. Los expertos indican que un consumo elevado de cafeína podría incrementar el riesgo de sufrir convulsiones, por lo que muchos médicos aconsejan evitar el café.
Embarazo y lactancia
Durante el embarazo, el consumo de café debe controlarse cuidadosamente. Las organizaciones médicas internacionales recomiendan que las mujeres embarazadas no superen dos tazas al día.
El exceso de cafeína se ha relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo, parto complicado y bajo peso al nacer.
Las mujeres que están amamantando también deben actuar con prudencia, ya que la cafeína puede contribuir a la deshidratación y pasar en pequeñas cantidades al bebé a través de la leche materna.
Trastornos del sueño y ansiedad
El café puede resultar problemático para las personas con insomnio o trastornos del sueño. Al tratarse de un potente estimulante, la cafeína puede retrasar el inicio del sueño y reducir su calidad, especialmente si se consume por la tarde o por la noche.
Los especialistas recomiendan evitar el café al menos varias horas antes de acostarse.
Por otra parte, quienes sufren de ansiedad, ataques de pánico o estados intensos de nerviosismo pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas tras consumir café.
Según los médicos, la cafeína estimula el sistema nervioso y puede intensificar la sensación de inquietud, así como provocar palpitaciones.
Conclusión
El café puede formar parte de una dieta saludable para muchas personas, pero no es una bebida inocua en todos los casos. Si padeces enfermedades digestivas, cardíacas, neurológicas o trastornos del sueño y ansiedad, es recomendable consultar con un médico para determinar si debes reducir o eliminar su consumo.
Escuchar las señales del cuerpo y adaptar los hábitos diarios puede marcar una gran diferencia en tu bienestar y en la evolución de ciertas enfermedades.