Moda y Muerte

· Team Equipo de Entretenimiento
Alice Winocour no habla de la moda como un simple universo de lujo y glamour. Para la directora de Couture, la alta costura guarda una relación inquietante con la fragilidad, la enfermedad y hasta con la propia muerte.
La cineasta cita la canción Mon amie la rose de Françoise Hardy para resumir el espíritu de su película. En esos versos sobre una flor que alcanza su máxima belleza justo antes de marchitarse encuentra la metáfora perfecta del mundo de la moda.
“Siempre he pensado que la moda tiene algo de memento mori”, explica. “Cada colección nace ya condenada a desaparecer. Es una carrera constante contra la muerte”.
El cuerpo femenino como mercancía
Para Winocour, el verdadero centro de la industria no son los vestidos, sino el cuerpo de la mujer.
“Con cada desfile, el cuerpo femenino se glorifica y se magnifica, pero también se trata como una mercancía pendiente de su fecha de caducidad”, afirma.
La película sigue las historias de cuatro mujeres vinculadas al universo de la moda: una modelo sudanesa, una maquilladora, una modista y una cineasta interpretada por Angelina Jolie.
A través de ellas, la directora explora cómo el cuerpo femenino es constantemente observado, intervenido y moldeado, tanto en la moda como en la enfermedad.
La conexión entre cáncer y moda
Winocour reconoce que la película nace de una experiencia profundamente íntima relacionada con el cáncer.
“Cuando enfermamos, el cuerpo deja de pertenecernos. Es analizado, marcado, pinchado, cortado… Y eso mismo ocurre con las modelos dentro de la industria”, reflexiona.
La directora establece un paralelismo directo entre la enfermedad y la moda: ambos mundos someten el cuerpo femenino a procesos de transformación y control.
Pero la película no busca quedarse únicamente en el dolor. Su intención, asegura, es mostrar cómo incluso en medio de la vulnerabilidad pueden existir momentos de enorme belleza.
“La belleza y la muerte siempre van unidas”, dice. “Son dos formas distintas de nombrar lo mismo”.
Angelina Jolie y una historia personal
La presencia de Angelina Jolie en la película tiene una dimensión especialmente emocional.
La actriz ya había hablado públicamente sobre la doble mastectomía preventiva a la que se sometió en 2013 debido a sus antecedentes familiares de cáncer.
Según Winocour, esa experiencia creó un vínculo muy especial entre ambas.
“Ella se operó para poder ver crecer a sus hijos. Fue un acto de fe absoluta en la vida”, explica la directora.
Durante el rodaje, Jolie llevó incluso un collar perteneciente a su madre francesa, un detalle que reforzó todavía más la conexión emocional con el personaje.
La fragilidad detrás del mito
Winocour asegura que lo que más le impresionó de Angelina Jolie fue descubrir a la mujer detrás de la estrella de Hollywood.
“Detrás del icono hay una auténtica rebelde”, afirma. “Tiene algo muy punk”.
La actriz aceptó retos inéditos en su carrera para esta película: rodó su primera escena de sexo, habló francés ante la cámara y se mostró con una vulnerabilidad poco habitual en una estrella de su nivel.
“Si el cine busca acercarse a la verdad, hay mucha verdad en mostrarse sin los ropajes del mito”, concluye la directora.
Conclusión
Con Couture, Alice Winocour transforma el universo de la moda en una poderosa reflexión sobre el cuerpo femenino, la enfermedad y la fragilidad humana. Lejos del brillo superficial de las pasarelas, la directora muestra un mundo donde belleza y dolor conviven constantemente, recordando que incluso en los momentos más duros puede existir una forma profunda de esperanza.