8500 Pasos
Javier
Javier
| 28-05-2026
Equipo de estilo de vida · Equipo de estilo de vida
Muchas personas consiguen adelgazar durante algunos meses, pero con el tiempo recuperan parte del peso perdido. Mantener los resultados obtenidos es, precisamente, una de las etapas más difíciles en el tratamiento de la obesidad.
Un nuevo análisis, presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad 2026 y publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, pone el foco en una estrategia sencilla y económica: caminar más cada día.
8500 Pasos
Según el equipo del profesor Marwan El Ghoch, caminar alrededor de 8500 pasos diarios podría ser una meta realista para quienes han perdido peso y desean reducir el riesgo de recuperarlo. Los investigadores aclaran que no se trata de un “número mágico” ni de una solución que sustituya una alimentación adecuada o la atención médica.
Lo que sí muestra el estudio es una relación entre aumentar y mantener el número de pasos diarios y un mejor control del peso después de adelgazar.
Los científicos realizaron una revisión sistemática de 18 ensayos clínicos aleatorizados. De ellos, 14 fueron incluidos en el metaanálisis, con un total de 3758 adultos con sobrepeso u obesidad. La edad media de los participantes era de 53 años y el índice de masa corporal promedio alcanzaba los 31 kg/m². Los estudios incluyeron participantes de países como Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Japón.

Dos grupos, resultados muy distintos

Los investigadores compararon dos grupos. Uno de ellos participó en programas de cambio de hábitos que combinaban recomendaciones alimentarias, promoción de caminatas y seguimiento diario de pasos. El otro grupo actuó como control: personas que solo seguían una dieta sin apoyo adicional o que no recibían tratamiento.
Los programas se dividieron en dos fases: primero la pérdida de peso y después el mantenimiento.
Al inicio, ambos grupos tenían niveles de actividad similares: unas 7280 pasos diarios en el grupo activo y cerca de 7180 en el grupo de control. Sin embargo, al finalizar la fase de adelgazamiento, quienes participaron en el programa activo aumentaron su actividad hasta una media de 8454 pasos diarios. Durante ese mismo periodo, perdieron aproximadamente un 4,39 % de su peso corporal, equivalente a unos cuatro kilos.

La clave está en mantener la actividad

La parte más relevante llegó después. Durante la fase de mantenimiento, que duró de media 10,3 meses, los participantes conservaron un nivel elevado de actividad física, con unos 8241 pasos diarios. Gracias a ello, lograron mantener gran parte del peso perdido y terminaron los estudios con un peso medio un 3,28 % inferior al inicial.
En cambio, el grupo de control no incrementó de forma significativa el número de pasos ni mostró una pérdida de peso importante.
El análisis adicional reveló una relación clara: las personas que aumentaron sus pasos diarios durante la fase de adelgazamiento y mantuvieron ese hábito posteriormente recuperaron menos peso.
Curiosamente, caminar más no se relacionó con una mayor pérdida de peso en la etapa inicial. Los autores consideran que, en esa fase, la reducción de calorías tiene un impacto más decisivo. Sin embargo, la caminata podría desempeñar un papel fundamental más adelante, cuando el objetivo deja de ser adelgazar rápidamente y pasa a ser mantener el nuevo peso.

Una meta más realista que los famosos 10 000 pasos

El valor práctico del hallazgo es que se trata de un objetivo fácil de entender y de controlar mediante un teléfono móvil, un reloj inteligente o un podómetro. Para muchas personas, alcanzar los 8500 pasos diarios resulta más accesible que los populares 10 000 pasos, una cifra que suele repetirse sin una base científica sólida como umbral universal.
Aun así, los especialistas recuerdan que no existe una recomendación válida para todo el mundo. Las personas con enfermedades cardiovasculares, problemas articulares, movilidad reducida u otras condiciones médicas deben adaptar el aumento de actividad física bajo supervisión profesional.
8500 Pasos

Conclusión

El mensaje principal del estudio es claro: mantener una actividad física diaria, aunque sea moderada, podría ayudar no solo a perder peso, sino también a conservar los resultados a largo plazo. Caminar un poco más cada día puede convertirse en una herramienta sencilla, asequible y efectiva para combatir el efecto rebote después de una dieta.