Coches que gritan poder

· Equipo de Vehículos
Los coches llevan mucho tiempo siendo algo más que un simple medio de transporte. Para algunos propietarios son una manifestación de éxito, posición social y estilo de vida.
¿Qué marcas y modelos representan hoy un auténtico símbolo de prestigio?
El lujo silencioso de Rolls-Royce
Ninguna marca se asocia tanto con el lujo como Rolls-Royce. Cada coche de esta firma se monta a mano por artesanos cualificados, lo que garantiza una calidad excepcional y la singularidad de cada ejemplar. Phantom, Ghost y Cullinan son modelos que desde hace años aparecen en las entradas de las personas más ricas del mundo. Los precios arrancan en varios cientos de miles de euros, pero las ediciones especiales superan cifras astronómicas.
A esa categoría pertenece sin duda el Rolls-Royce Boat Tail, inspirado en la estética de los años veinte y treinta del siglo XX. Solo se fabricaron tres unidades, cada una diseñada a medida para un comprador concreto. El precio ronda los 28 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los coches más caros de la historia del automóvil. A ese nivel no se compra un vehículo utilitario, sino que se trata más bien como una obra de arte.
Independientemente de cómo se enfoque el coche, conviene mantener el pragmatismo y recordar las obligaciones que tiene todo propietario. Una de ellas es contratar el seguro obligatorio: hay que tenerlo sin importar el símbolo que luzca en el capó.
Superdeportivos que son puro prestigio
Ferrari sigue siendo desde hace años un símbolo de prestigio, y su logotipo del caballo negro sobre fondo amarillo es reconocido en todo el mundo. No es casualidad que Ferrari no venda coches a cualquiera que los quiera. Comprar algunas ediciones —sobre todo las limitadas— exige un historial previo de compras en el concesionario y, en ocasiones, literalmente una invitación del fabricante.
Lamborghini ha tomado un camino completamente distinto, ya que en su caso la exclusividad se expresa mediante la ostentación. La silueta agresiva, el diseño anguloso y el sonido del motor audible a varios cientos de metros de distancia son una jugada de imagen deliberada. Urus, Huracán y Revuelto son vehículos diseñados para atraer las miradas. Siguiendo con el automovilismo italiano, no podemos olvidar la marca Pagani. Esta manufactura produce unas pocas decenas de coches al año, y el modelo Huayra Imola, valorado en unos 5 millones de euros, solo estuvo disponible para clientes habituales de la marca. Solo se fabricaron cinco unidades.
SUV de lujo: estatus para el día a día
Los coches presentados hasta ahora no se ven con frecuencia por la calle. La cuestión de los vehículos más grandes es algo distinta. Los SUV de lujo han conquistado las mayores ciudades del mundo. Aúnan en un solo paquete una posición elevada al volante, amplitud, la tecnología más avanzada y un diseño que atrapa las miradas. Justo por eso se han convertido en la categoría más popular de vehículos de prestigio entre quienes desean compaginar la practicidad diaria con la expresión de estatus. Range Rover, Bentley Bentayga y Rolls-Royce Cullinan figuran hoy entre los coches más reconocibles en las carreteras.
El Bentley Bentayga está considerado uno de los SUV más lujosos del mundo. Este modelo destaca por un interior tapizado en piel seleccionada a mano, sistemas de sonido Naim for Bentley y opciones de personalización similares a las que se ofrecen en los yates de lujo. El precio de un Bentayga nuevo arranca en unos 200.000 euros y puede aumentar considerablemente con los extras elegidos.
Comparado con todos estos coches, el Porsche Cayenne parece más asequible. Es un SUV que fue de los primeros en demostrar que un todoterreno de lujo podía ser un símbolo de estatus. Hoy se pueden encontrar unidades de segunda mano desde unas decenas de miles de eslotis, lo que lo convierte en uno de los coches más accesibles dentro de esta categoría de prestigio. Aunque el precio de los modelos nuevos alcanza varios cientos de miles de eslotis, el Cayenne sigue siendo una de las opciones más populares entre quienes buscan un SUV con caché.
Premium frente a ultralujo
Marcas como BMW, Mercedes-Benz o Audi suelen calificarse como premium, es decir, coches de alta gama, pero no de ultralujo. La diferencia radica sobre todo en la cantidad de trabajo artesanal, el grado de personalización y la escala de producción. Un BMW Serie 7 o un Mercedes Clase S son coches elegantes y caros, pero se fabrican en decenas de miles de unidades al año. El Rolls-Royce Phantom se produce en una fracción de esa cifra.
Un caso curioso es el de Mercedes-Maybach, una propuesta centrada exclusivamente en el lujo e integrada en la estructura del grupo Mercedes-Benz. Los Maybach GLS o S 680 son coches que se acercan al mundo de Rolls-Royce tanto en precio como en acabados. El Exelero, valorado en unos 8 millones de dólares, es a su vez un proyecto único que crea su propia categoría. Todo esto demuestra que la frontera entre lo premium y lo ultralujoso es nítida y se traduce directamente en el estatus social que comunica cada coche. Al final, unos compran caballos y otros, el establo entero.