Café contra el estrés

· Equipo de Comida
El café puede alegrarte la mañana, espabilarte y, además, saber delicioso. Pero ¿puede realmente mejorar tu salud mental?
Un nuevo estudio apunta a que existe una conexión, sobre todo si aciertas con la dosis justa: dos o tres tazas al día.
El punto justo de cafeína
La investigación, publicada en el Journal of Affective Disorders, utilizó datos del Biobanco del Reino Unido, que cataloga información demográfica y de salud de casi 500.000 personas. Los modelos hallaron que quienes bebían cantidades moderadas de café eran los menos propensos a sufrir trastornos del estado de ánimo o de estrés, en comparación con quienes no lo tomaban. Así que adelante: pídete otro café con hielo.
Pero el estudio descubrió que hay un punto concreto en el que optimizas tu salud mental: dos tazas al día (tres como máximo). Si te pasas con el café, te expones a los problemas típicos de un exceso de cafeína: aumento del ritmo cardíaco, sensación de ansiedad o agitación y dificultades para dormir. Y eso no ayuda ni al humor ni al nivel de estrés. Ten en cuenta que hablan de una taza de unos 240 mililitros, así que un vaso tamaño venti ya te aporta todo el café que necesitas para obtener los mismos beneficios.
El secreto no está en la cafeína
Y los amantes del descafeinado, tranquilos: el efecto no depende de la cafeína, ya que incluso el café descafeinado proporcionaba la misma protección para la salud mental. Otro estudio, publicado en Nature Communications en abril, quizá señale qué es lo que realmente aporta los beneficios, y todo apunta al intestino.
Las personas que beben café —ya sea con cafeína o descafeinado— tienen una composición de microbiota intestinal significativamente diferente y presentan menores niveles de estrés, depresión e impulsividad en comparación con quienes no lo beben. La próxima vez que alguien te mire raro porque te has tomado tu tercera taza de café del día, diles que estás cuidando tu microbiota intestinal.