El Ocaso del Lince
Carmen
Carmen
| 25-06-2026
Equipo Animal · Equipo Animal
El lince euroasiático (Lynx lynx), el felino salvaje más grande de Europa, está cada vez más cerca de desaparecer de la región fronteriza entre Hungría y Eslovaquia. Así lo revelan los resultados preliminares del proyecto europeo LECA, desarrollado entre 2023 y 2026 con financiación de la Unión Europea.
La investigación concluyó que en la parte eslovaca de la región estudiada solo se ha podido confirmar la presencia de dos ejemplares adultos, mientras que en el lado húngaro no se ha encontrado evidencia de una población estable. El panorama es especialmente preocupante porque esta zona, situada en los Cárpatos occidentales, fue durante décadas uno de los hábitats más importantes para la especie.
El Ocaso del Lince

Una población al borde de la desaparición

Los datos obtenidos indican que la antigua y abundante población de linces del Karst eslovaco se encuentra actualmente al límite de la supervivencia.
Los especialistas advierten de que, sin medidas de conservación urgentes y específicas, existe un riesgo real de que el lince desaparezca definitivamente de los ecosistemas naturales situados a ambos lados de la frontera entre Hungría y Eslovaquia.

Cómo se realizó el estudio

El monitoreo fue llevado a cabo por WWF Hungría, WWF Eslovaquia y expertos de varios parques nacionales.
Para localizar a los animales se utilizaron diferentes técnicas:
Observación directa sobre el terreno.
Cámaras trampa distribuidas por las zonas forestales.
Análisis genómicos de muestras recogidas en el entorno.
Estudio de huellas y restos biológicos.
Gracias a estas herramientas, los investigadores pudieron confirmar la presencia de una pareja de linces en territorio eslovaco, pero no hallaron indicios sólidos de una población reproductora en Hungría.

La situación en Hungría es crítica

La última observación confirmada de un lince en Hungría tuvo lugar en la región de Börzsöny en 2025.
Los expertos creen que podría seguir viviendo allí un macho de edad muy avanzada, aunque no existe certeza sobre su estado actual. En otras áreas históricamente ocupadas por la especie, la situación es aún más preocupante:
En el Parque Nacional de Bükk no se confirma la presencia del lince desde 2019.
En el Parque Nacional de Aggtelek no se detecta desde 2017.
Según los investigadores, estos datos reflejan un declive alarmante de la población.

Las posibles causas del declive

Entre los factores que podrían explicar esta desaparición destacan varios problemas simultáneos.
Uno de ellos es la expansión del chacal dorado, cuya creciente presencia podría estar afectando al equilibrio ecológico de la región.
A esto se suman amenazas conocidas en toda Europa:
La caza furtiva.
La fragmentación del hábitat.
La construcción de infraestructuras que dificultan el desplazamiento de los animales.
La reducción de los intercambios genéticos entre poblaciones aisladas.
Los expertos recuerdan que, aunque el lince está protegido legalmente, sigue siendo víctima de la persecución ilegal en algunos países.

La importancia de la cooperación internacional

Durante el proyecto LECA se instalaron más de cien cámaras de vigilancia en el lado húngaro de la zona de estudio. Estas cámaras registraron frecuentemente lobos y ocasionalmente osos, pero no captaron pruebas directas ni indirectas de la presencia del lince en las regiones de Bükk y Aggtelek.
Por ello, los investigadores consideran imprescindible reforzar la colaboración transfronteriza entre Hungría, Eslovaquia y otros países de los Cárpatos para comprender mejor las causas del declive y favorecer el posible regreso de la especie.

Un problema que afecta a toda Europa

La situación no se limita a Hungría y Eslovaquia. En otras regiones europeas donde se han llevado a cabo programas de reintroducción, las poblaciones también afrontan desafíos importantes.
La escasa diversidad genética derivada de poblaciones reducidas aumenta la vulnerabilidad frente a enfermedades y dificulta la recuperación a largo plazo de la especie.
El Ocaso del Lince

Conclusión

El lince euroasiático atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente en la frontera entre Hungría y Eslovaquia. Lo que hace apenas unas décadas era una población significativa ha quedado reducido a unos pocos individuos aislados. Los especialistas coinciden en que todavía existe margen para actuar, pero el tiempo corre en contra. Sin medidas de conservación coordinadas y eficaces, Europa podría perder para siempre a uno de sus depredadores más emblemáticos en esta parte de los Cárpatos.