Gyógyító nanorobotok
Carmen
Carmen
| 02-07-2026
Equipo de Astronomía · Equipo de Astronomía
A pesar de los enormes avances médicos, las lesiones de la médula espinal siguen siendo uno de los daños físicos más difíciles de tratar. La cicatrización suele bloquear el recrecimiento de las fibras nerviosas, y las neuronas rara vez se regeneran por sí solas. ¿Una posible solución?
Un ejército de nanorobots inyectables, cargados con células madre, capaces de ayudar a las células nerviosas a regenerarse. Estos diminutos robots se describen en un estudio que acaba de publicar la revista Nature Materials.
Gyógyító nanorobotok
Un equipo de la ETH de Zúrich, en Suiza, diseñó unas máquinas microscópicas que combinan células progenitoras neurales vivas —células madre especializadas para la columna vertebral— con nanopartículas hechas a medida. Estas partículas tienen dos capas: una sensible a los campos magnéticos y otra que traduce esos campos en señales eléctricas. "Colocamos un reservorio en el centro donde atrapamos las células. Luego inyectamos las nanopartículas y esperamos a que ambos componentes se unan", explicó en un comunicado Salvador Pané i Vidal, coautor del estudio y experto en robótica de la ETH.

Del tamaño de un glóbulo rojo, pero en ejércitos de millones

Cada nanorobot mide unas seis micras de ancho, menos que un glóbulo rojo. Sin embargo, la cantidad necesaria para un procedimiento es inmensa: millones de estos nanobots se emplearon durante los ensayos con animales. Y aunque la cifra asuste, los primeros resultados experimentales resultan prometedores.
En las pruebas con ratones a los que se había seccionado la médula espinal, las células nerviosas estimuladas por los microrobots empezaron a reconectarse en la zona de la lesión en un plazo de 28 días. Al final del ensayo, los ratones mostraban mejoras notables en el movimiento, la marcha, la coordinación y el comportamiento exploratorio.
Gyógyító nanorobotok

Un futuro que pasa por afinar los campos magnéticos

Todavía queda mucha investigación por delante antes de que estos nanobots estén listos para el gran escenario clínico, pero el equipo confía en iniciar algún día ensayos con humanos. Antes, necesitan determinar cuáles son los campos magnéticos más eficaces y durante cuánto tiempo deben aplicarse a los pacientes.
Mientras tanto, el diseño general también podría servir para tratar problemas de regeneración en otros órganos y heridas. "La producción reproducible y a gran escala de microrobots mediante nuestro sistema de laboratorio en un chip demuestra que el potencial de la plataforma va más allá de la investigación básica", añadió Pané i Vidal.