Colesterol y Calor
David
David
| 09-07-2026
Equipo de Ciencia · Equipo de Ciencia
Las altas temperaturas pueden representar un riesgo adicional para las personas con colesterol elevado.
La deshidratación y algunos hábitos habituales del verano pueden aumentar el riesgo cardiovascular, por lo que los especialistas recomiendan extremar las precauciones durante los días de más calor.
Colesterol y Calor

¿Por qué el calor puede ser un problema?

Según explica la endocrinóloga Adriana Pessoa, el verano favorece situaciones que pueden empeorar los factores de riesgo relacionados con el colesterol.
Durante las vacaciones es frecuente consumir más alimentos ricos en grasas y bebidas alcohólicas. Además, el calor favorece la deshidratación, lo que puede contribuir al aumento del colesterol LDL, conocido como colesterol "malo".
La especialista señala que la falta de hidratación dificulta la circulación sanguínea y aumenta la viscosidad de la sangre, favoreciendo la formación de placas de grasa en las arterias. También puede provocar alteraciones en la presión arterial, incrementando el riesgo cardiovascular.

Consejos para controlar el colesterol en verano

Para proteger la salud cardiovascular durante los meses más calurosos, la endocrinóloga recomienda:
Mantener una alimentación equilibrada. Prioriza frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, ricos en fibra, que ayudan a reducir la absorción del colesterol.
Elegir grasas saludables. Incluye alimentos como pescado, aguacate y aceite de oliva, que favorecen el aumento del colesterol HDL o "bueno".
Reducir los alimentos ultraprocesados. Evita en la medida de lo posible embutidos, fritos y productos con alto contenido en grasas saturadas.
Practicar ejercicio físico. La actividad física ayuda a disminuir el colesterol LDL y favorece el aumento del HDL.
Beber agua con frecuencia. Mantener una buena hidratación es fundamental para favorecer una correcta circulación sanguínea.

Atención con algunos medicamentos

El médico de familia António Hipólito de Aguiar, presidente de la Delegación Portuguesa de la Asociación Médicos del Mundo, recuerda que algunos medicamentos pueden aumentar el riesgo durante los episodios de calor intenso.
Entre ellos destacan:
Diuréticos, que favorecen la pérdida de líquidos.
Algunos medicamentos para la hipertensión arterial.
Determinados antidepresivos y antipsicóticos, que pueden reducir la capacidad del organismo para sudar.
Algunos antihistamínicos y fármacos con efecto anticolinérgico.
Si estás tomando alguno de estos tratamientos, es recomendable seguir las indicaciones de tu médico y prestar especial atención a la hidratación durante los días de temperaturas elevadas.
Colesterol y Calor

Conclusión

Si tienes colesterol alto, el verano exige algunos cuidados adicionales. Mantener una alimentación saludable, beber suficiente agua, realizar ejercicio de forma regular y seguir correctamente el tratamiento médico son medidas clave para proteger la salud cardiovascular. Ante cualquier duda o si aparecen síntomas preocupantes, consulta siempre con un profesional sanitario.