Evita Resfriados Hoy

· Equipo de estilo de vida
La temporada de resfriados, gripe e infecciones virales está en su punto álgido, por lo que conviene recordar algunas medidas básicas de prevención. Con unos pocos hábitos sencillos puedes reducir considerablemente el riesgo de contagiarte.
Según explica la farmacéutica Kristína Ferencik, los virus están presentes constantemente a nuestro alrededor y entramos en contacto con ellos a diario. En la mayoría de los casos, nuestro sistema inmunitario consigue eliminarlos antes de que provoquen una infección.
Las mucosas de las vías respiratorias producen una capa protectora de moco que actúa como la primera barrera de defensa del organismo y es capaz de neutralizar muchos virus. Sin embargo, cuando esta barrera falla, el virus consigue penetrar en las células, multiplicarse y desencadenar la enfermedad.
El clima húmedo y cambiante, los cambios bruscos entre interiores muy calefaccionados y el frío exterior, además del contacto con personas que tosen o estornudan, aumentan las probabilidades de sufrir una infección respiratoria. Por eso es importante adoptar algunas medidas preventivas.
Mantén distancia de las personas enfermas
Quienes padecen una infección respiratoria deberían permanecer en casa hasta recuperarse. Sin embargo, muchas personas continúan trabajando o utilizando el transporte público aunque tengan tos, congestión o dolor de garganta.
Para protegerte:
* Mantén una distancia mínima de dos metros de quienes presenten síntomas.
* Utiliza mascarilla si debes permanecer cerca de personas enfermas.
* Lleva un gel desinfectante para las manos cuando estés fuera de casa.
Baja la calefacción en casa
Una vivienda excesivamente caliente puede afectar negativamente a las defensas del organismo.
El aire seco reseca las mucosas respiratorias, disminuyendo su capacidad para bloquear la entrada de virus y bacterias.
Además, dormir en habitaciones demasiado cálidas empeora la calidad del sueño, algo que también debilita el sistema inmunitario.
La temperatura ideal del hogar se sitúa entre 18 y 21 °C.
Dúchate con agua más fresca
El endurecimiento progresivo frente al frío puede contribuir a fortalecer el organismo.
No es necesario comenzar con baños de agua helada. Basta con reducir poco a poco la temperatura de la ducha.
Puedes empezar con agua templada e ir disminuyendo la temperatura durante unos segundos cada día, aumentando el tiempo de forma gradual.
Esta práctica ayuda a que el cuerpo se adapte mejor al frío, mejora la circulación sanguínea, estimula el metabolismo y favorece la respuesta del sistema inmunitario.
Haz ejercicio al aire libre
Los especialistas recomiendan realizar actividad física al menos tres veces por semana durante 30 minutos.
No hace falta practicar deportes intensos. Cualquier movimiento cuenta:
* Caminar.
* Subir escaleras.
* Bajar unas paradas antes del transporte público.
* Pasear.
* Montar en bicicleta.
* Patinar o practicar actividades al aire libre.
La actividad física regular fortalece el organismo y contribuye a mejorar las defensas.
Duerme lo suficiente
Dormir bien es uno de los pilares fundamentales para mantener un sistema inmunitario fuerte.
Durante el sueño, el cuerpo se recupera y produce citocinas, proteínas esenciales para combatir virus e infecciones.
Los adultos deberían dormir entre siete y nueve horas cada noche para favorecer un correcto funcionamiento del sistema inmunitario.
Conclusión
Prevenir un resfriado comienza con pequeños hábitos diarios. Mantener cierta distancia de las personas enfermas, evitar ambientes excesivamente calefaccionados, realizar ejercicio, dormir bien y fortalecer progresivamente el organismo frente al frío son medidas sencillas que ayudan a reducir el riesgo de infecciones respiratorias. Aunque ninguna garantiza una protección absoluta, juntas pueden marcar una gran diferencia durante la temporada de virus.