Maquillaje Paso a Paso

· Equipo de estilo de vida
El orden en el que aplicas los cosméticos es fundamental para que el maquillaje dure más tiempo. La técnica de aplicación y la calidad de los productos también desempeñan un papel clave. Descubre cómo lograr un maquillaje impecable paso a paso que resista durante todo el día, además de los productos imprescindibles para conseguirlo.
¿Te preguntas por qué, incluso utilizando cosméticos de alta calidad, tu maquillaje necesita retoques después de unas horas? Es posible que el problema esté en el orden de aplicación. Además, la forma de aplicar cada producto influye mucho en el resultado.
Existen distintas técnicas, por lo que vale la pena probar varias hasta encontrar la que mejor funcione para tu piel. En el maquillaje, cada detalle cuenta.
¿Cuál es el orden correcto para maquillarse?
Tanto el maquillaje de día como el maquillaje de noche siguen el mismo orden de aplicación. La diferencia está en los colores y acabados. Para un maquillaje nocturno puedes optar por sombras oscuras o brillantes, labiales intensos o brillos con partículas luminosas. En cambio, durante el día lo ideal es apostar por un aspecto natural con sombras en tonos nude, un labial similar al color natural de los labios o un aceite labial que aporte brillo sutil y un efecto de mayor volumen.
Antes de explicar cada paso, este es el orden recomendado:
* Sérum y crema facial
* Prebase de maquillaje
* Base de maquillaje o crema BB
* Corrector de ojeras
* Polvos sueltos o compactos
* Sombras de ojos
* Lápiz de ojos o delineador
* Máscara de pestañas
* Maquillaje de cejas
* Colorete, iluminador y bronceador
* Brillo o labial
1. Prepara la piel
Antes de aplicar maquillaje, cuida la piel. Límpiala, sécala y masajea suavemente un sérum seguido de tu crema hidratante habitual.
* Si tu piel luce apagada, utiliza una crema iluminadora, por ejemplo con vitamina C.
* Si tiende a producir grasa, elige una crema con efecto matificante.
Después de aplicarla, espera unos cinco minutos para que se absorba correctamente.
Mientras aplicas el sérum puedes realizar un masaje facial con los dedos o con un rodillo. Esto ayuda a reducir la hinchazón, suavizar las ojeras, atenuar las líneas de expresión y mejorar la luminosidad de la piel.
Si vas a realizar un maquillaje de noche, también puedes aplicar previamente un parche reafirmante para el contorno de ojos o una mascarilla facial de tela.
2. Aplica la prebase
El siguiente paso es utilizar una prebase de maquillaje, que alisa la piel y mejora la duración del maquillaje.
Distribúyela uniformemente por todo el rostro o únicamente sobre la zona T si es donde más lo necesitas.
3. Base de maquillaje o crema BB
Ahora llega el momento de aplicar la base con una brocha, una esponja o con los dedos.
* Piel seca: base hidratante.
* Piel con acné o manchas: base de alta cobertura.
* Piel grasa: base matificante.
Es importante elegir un tono que se adapte perfectamente al color de tu piel. Si vas a utilizar bronceador, conviene escoger una base ligeramente más clara.
También puedes sustituir la base por una crema BB o CC para conseguir un acabado más ligero y natural.
4. Corrector
Después de la base, aplica un corrector para iluminar la zona de las ojeras y disimular el cansancio. Lo ideal es que sea un tono más claro que la base y tenga una textura ligera y cremosa.
Si tienes granitos, manchas u otras imperfecciones, utiliza un corrector específico sobre cada zona.
También puedes recurrir a correctores de color, que deben aplicarse antes de la base:
* Verde: neutraliza rojeces y granitos.
* Amarillo: disimula ojeras violáceas y hematomas.
* Rosa: aporta luminosidad.
* Lila: neutraliza tonos amarillentos, manchas solares, pequeñas cicatrices y pecas.
* Blanco: ilumina el centro del rostro.
5. Polvos
Si tu piel suele brillar, fija el maquillaje con polvos sueltos o compactos.
Los polvos minerales son una excelente opción porque unifican el tono, ayudan a cubrir pequeñas imperfecciones y controlan el exceso de grasa. Además, contienen pocos perfumes, talco y conservantes, por lo que son adecuados incluso para pieles muy sensibles.
6. Sombras de ojos
Es el momento de maquillar los ojos.
Los tonos más versátiles son marrones, beige, dorados y cobrizos.
Como orientación:
* Ojos azules: marrones, beige, ciruela o dorados.
* Ojos grises: azules, violetas o beige.
* Ojos verdes: azul marino, marrón, beige o violeta.
* Ojos color avellana: violeta, azul marino, verde oscuro o azul.
7. Delineador o lápiz de ojos
Los lápices negros y marrones nunca fallan, ya que intensifican la mirada.
Si quieres potenciar el color natural de tus ojos:
* Ojos marrones: verde o turquesa.
* Ojos verdes: violeta o dorado.
* Ojos azules: verde esmeralda, azul cobalto o amarillo.
8. Máscara de pestañas
Las máscaras actuales no solo alargan las pestañas. También aportan volumen, las curvan, las fortalecen e incluso contienen ingredientes nutritivos.
Los cepillos también han evolucionado. Hoy destacan los modelos cónicos y de doble cara, que permiten alcanzar incluso las pestañas más pequeñas. Además, muchas fórmulas son aptas para personas que usan lentes de contacto.
Consejo: si quieres pestañas de colores, aplica primero una máscara negra y después la de color para conseguir un resultado más intenso.
9. Maquilla las cejas
Las cejas son fundamentales porque enmarcan el rostro y equilibran las facciones.
Con un lápiz, una pomada, sombras o una máscara específica puedes rellenarlas y definir su forma, logrando incluso que los ojos parezcan más grandes o que el rostro luzca más armonioso.
Si tus cejas ya son oscuras de forma natural, basta con fijarlas utilizando un gel transparente o con color.
10. Colorete, iluminador y bronceador
Los productos de contorno aportan dimensión al rostro.
* Aplica el iluminador sobre los pómulos, el arco de la ceja, el arco de Cupido y el puente de la nariz.
* Añade colorete en las mejillas para dar frescura.
* Utiliza un bronceador mate en las zonas que quieras afinar visualmente.
11. Labios
Como último paso, maquilla los labios.
Para el día, apuesta por un aceite labial, un brillo nude o un labial hidratante de color suave.
Para la noche, elige un labial de un tono intenso que complete el maquillaje.
Conclusión
Conseguir un maquillaje duradero no depende únicamente de utilizar buenos productos, sino también de respetar el orden correcto de aplicación y adaptar cada cosmético a las necesidades de tu piel. Una buena preparación del rostro, una técnica adecuada y los productos apropiados marcarán la diferencia entre un maquillaje que desaparece en pocas horas y otro que permanece impecable durante todo el día. Con estos pasos podrás lograr un acabado profesional tanto para el día como para una ocasión especial.