A Prueba de Calor
Alejandro
Alejandro
| 30-07-2026
Equipo de estilo de vida · Equipo de estilo de vida
No podemos controlar el calor que se aproxima, pero sí podemos combatir sus efectos sobre la piel.
Estos son los trucos esenciales para evitar un desastre total del maquillaje durante los días de verano.
A Prueba de Calor

Fotografía de Frederico Martins. Vogue Portugal, marzo de 2019

El verano está lleno de cosas maravillosas, pero el maquillaje derretido no es, desde luego, una de ellas. Con la próxima estación a la vuelta de la esquina, es el momento de reforzar los cuidados de nuestra rutina de maquillaje, apostando por texturas más ligeras y refrescantes que, al mismo tiempo, protejan la piel de las altas temperaturas y mantengan cualquier look intacto desde la mañana hasta la noche.
También es una buena oportunidad para analizar si los productos que utilizamos están influyendo, de alguna manera, en la duración del maquillaje sobre la piel y en la sensación de comodidad que nos ofrecen durante el día.
Seamos sinceras: mantener un maquillaje fresco cuando hace calor no es sencillo, pero tampoco es imposible conseguir que la base, la máscara de pestañas y el contorno permanezcan en su sitio, incluso frente a posibles y molestos desastres provocados por el calor.
Para saber cómo adaptar tu rutina de maquillaje a las altas temperaturas, aquí tienes algunos trucos y productos que no solo ayudan a combatir las olas de calor, sino que también permiten mantener cualquier look fresco, bonito e impecable incluso cuando el clima juega en nuestra contra.

Haz del protector solar una prioridad

El protector solar debe formar parte de tu rutina durante todo el año, también cuando utilizas maquillaje. Y quien nunca se ha maquillado sobre una piel quemada por el sol, que tire el primer protector solar.
Para evitar que esta situación vuelva a ocurrir, los protectores solares con color aparecen como una solución práctica y natural. No solo ayudan a proteger la piel, sino que también aportan un efecto bronceado y un aspecto cuidado, incluso sin utilizar maquillaje.
Si no quieres renunciar completamente a maquillarte, basta con incluir el protector solar durante la preparación de la piel.

El maquillaje efecto “cara lavada”

O, dicho de otra manera: apuesta por la naturalidad. El verano es la estación perfecta para elegir la sencillez y los tonos suaves que no nos permitan exagerar.
Un maquillaje completo bajo temperaturas superiores a 30 grados no resulta, precisamente, cómodo. En su lugar, opta por una crema hidratante —seguida, por supuesto, del protector solar— y aplica pequeños toques de base y corrector únicamente en las zonas que quieras corregir.
Termina con un polvo bronceador que no sea más de dos tonos superior a tu tono de piel y que tenga ligeros reflejos iluminadores.
Como el calor hace que el maquillaje tienda a moverse, cuanto menos producto utilicemos, mejor.

No usar prebase es un error

Ya sea para el rostro o para los ojos, a la hora de elegir una prebase de maquillaje, especialmente en verano, es importante escoger una textura ligera que ayude a preparar la piel antes de aplicar el maquillaje y elimine el exceso de grasa.
Cuando los niveles de grasa aumentan durante los meses más calurosos, las prebases utilizadas con moderación no solo se convierten en una necesidad, sino también en nuestras mejores aliadas.

Base en polvo frente a base líquida

En cuanto a las texturas, ambas opciones tienen ventajas y desventajas.
Por un lado, los productos en polvo son perfectos para quienes suelen tener la piel grasa y quieren evitar los brillos, apostando por acabados mates. Sin embargo, es importante recordar que debemos utilizar la menor cantidad posible de polvo para combatir el brillo, ya que podemos provocar más problemas de los que queremos solucionar.
Si aplicamos una capa tras otra, la piel puede adquirir rápidamente un efecto acartonado.
Por otro lado, los productos líquidos pueden convertirse en nuestros peores enemigos si elegimos una fórmula incorrecta. Lo ideal es escoger productos con base acuosa, ya que suelen ser más hidratantes y beneficiosos para la piel.
Las bases con una composición principalmente oleosa tienen más probabilidades de desplazarse al primer signo de sudor.
Si apuestas por una base líquida este verano, evita las capas excesivas y aplícala solo en las zonas que realmente necesitan cobertura.

Los productos resistentes al agua son imprescindibles

Aunque no tengas intención de darte un baño, una máscara de pestañas resistente al agua es obligatoria en tu neceser de verano.
Sí, sabemos lo difícil que puede ser retirarla. Pero la alternativa son los temidos ojos de panda —aunque en los pandas sean adorables, claro—.
Y no son solo los ojos los que necesitan atención. El sudor puede hacer que los productos en polvo se desplacen por la piel.
Por eso, es preferible cambiar las sombras de ojos y el colorete en polvo por fórmulas en crema o gel, consiguiendo así un look más fresco, natural y resistente.

Polvo fijador frente a spray fijador

Al igual que los productos de maquillaje que forman parte de nuestro look, los productos que lo finalizan también tienen un papel importante frente a las altas temperaturas.
Tanto el polvo fijador como el spray fijador ayudan a mantener el maquillaje durante más tiempo.
El primero tiene un efecto más intenso y ofrece mayor eficacia, ya que se aplica directamente sobre la piel. El segundo ayuda a fijar y refrescar el rostro, y además puedes llevarlo en el bolso para esos momentos en los que necesitas un retoque rápido y fresco durante el día.
A Prueba de Calor

Conclusión

Mantener un maquillaje perfecto durante el verano no depende de luchar contra el calor, sino de adaptar nuestra rutina a sus efectos. Elegir texturas ligeras, proteger la piel y utilizar productos adecuados puede marcar la diferencia entre un maquillaje que desaparece en pocas horas y uno que permanece fresco durante todo el día.
Con estos aliados, las altas temperaturas dejarán de ser un enemigo y se convertirán simplemente en una razón más para disfrutar del verano con un look impecable.