Diabetes al Día

· Equipo de Ciencia
Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad endocrina caracterizada por una elevación de los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre (glucemia). La glucemia puede medirse mediante análisis de sangre y sus valores varían en función del momento del día y de los alimentos ingeridos.
Habitualmente, los valores se expresan en mg/dl. La glucosa es la principal fuente de energía de las células que forman nuestro organismo y, por ello, resulta fundamental para su correcto funcionamiento. Las alteraciones de los niveles de glucosa pueden desencadenar numerosos problemas y provocar diversas complicaciones, como veremos a lo largo de este artículo.
La glucosa en ayunas normalmente debe situarse entre 70 y 100 mg/dl, mientras que valores superiores a 126 mg/dl pueden indicar diabetes. La diabetes tipo 2 es la forma más frecuente de esta enfermedad.
Actualmente, como consecuencia de estilos de vida poco saludables, la diabetes mellitus tipo 2 es muy frecuente y constituye un importante problema de salud pública. Consulte la información sobre los tipos de diabetes para conocer mejor las diferencias entre las distintas formas de esta enfermedad.
Relación entre la insulina y la diabetes
Para que la glucosa pueda ser utilizada correctamente por el organismo, necesita una hormona producida por el páncreas: la insulina. Cuando existen alteraciones en la producción de insulina o en la manera en que esta actúa, la glucosa no puede entrar adecuadamente en las células, lo que compromete su funcionamiento. Como consecuencia, aumenta la cantidad de glucosa en la sangre y aparece la diabetes. En otras palabras, los niveles de glucosa en sangre aumentan cuando no existe suficiente insulina o cuando esta no funciona correctamente. Por este motivo, en algunos casos de diabetes puede ser necesario administrar insulina. Consulte la información sobre el tratamiento de la diabetes para obtener más detalles.
Tipos de diabetes
Entre los diferentes tipos de diabetes destacan los siguientes:
Diabetes tipo 1
La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el sistema inmunitario, encargado de defender al organismo, ataca y destruye las células del páncreas responsables de producir insulina. Como consecuencia, el páncreas deja de producir insulina correctamente. Por ello, las personas con diabetes tipo 1 necesitan administrar insulina diariamente. Este tipo de diabetes también se denomina, en ocasiones, diabetes insulinodependiente.
Diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 es la forma más frecuente de la enfermedad. Se produce cuando el organismo desarrolla resistencia a la insulina, lo que provoca un aumento de la glucosa en la sangre. A diferencia de lo que ocurre en la diabetes tipo 1, el páncreas continúa produciendo insulina, pero las células no responden a ella de manera eficaz. Como consecuencia, la glucosa no se procesa correctamente y se acumula en el torrente sanguíneo.
Diabetes gestacional
La diabetes gestacional aparece cuando los niveles de glucosa en la sangre aumentan durante el embarazo. Este incremento se debe a determinadas hormonas producidas por la placenta que interfieren con el funcionamiento de la insulina. No todas las mujeres desarrollan este tipo de diabetes y, generalmente, desaparece de manera espontánea después del parto. Sin embargo, las mujeres que han tenido diabetes gestacional presentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.
Prediabetes
La prediabetes se produce cuando los niveles de glucosa en la sangre son elevados, pero no lo suficiente como para establecer un diagnóstico de diabetes tipo 2. Las personas con prediabetes deben adoptar diferentes medidas preventivas y someterse a controles periódicos para detectar a tiempo una posible evolución hacia la diabetes.
Diabetes infantil
Al igual que los adultos, los niños pueden desarrollar diabetes tipo 1 y, con menor frecuencia, diabetes tipo 2. Por ello, también es importante controlar los niveles de azúcar en la sangre durante la infancia.
Diabetes tipo 1 en niños
La diabetes tipo 1, de origen autoinmune, comienza con frecuencia durante la infancia. Uno de los primeros síntomas puede ser un aumento de la frecuencia de la micción, es decir, una necesidad repentina y frecuente de orinar. Como consecuencia, algunos niños pueden comenzar a mojar la cama. Los padres deben prestar atención a este fenómeno y consultar al médico ante cualquier duda.
Diabetes tipo 2 en niños
La diabetes tipo 2 era poco frecuente en los niños. Sin embargo, el aumento de la obesidad infantil ha provocado también un incremento significativo de los casos de diabetes tipo 2 durante la infancia.
Otros tipos de diabetes
Además de los tipos de diabetes mencionados anteriormente, existen otras formas menos frecuentes de la enfermedad. Pueden estar provocadas por alteraciones o defectos de las células beta, problemas en la acción de la insulina, enfermedades del páncreas como la pancreatitis, diferentes enfermedades endocrinas, entre otras causas.
Causas de la diabetes
Las posibles causas de la diabetes varían según el tipo de enfermedad.
Causas de la diabetes tipo 1
Al tratarse de una enfermedad autoinmune, todavía existen dudas sobre los factores que pueden desencadenarla. Sin embargo, se considera posible que la diabetes tipo 1 sea consecuencia de una combinación de factores genéticos y ambientales que todavía no se conocen completamente. Entre los posibles factores de riesgo se encuentran:
Genética: la herencia puede constituir un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 1.
Edad: el riesgo de desarrollar este tipo de diabetes es mayor durante la infancia y la adolescencia.
Causas de la diabetes tipo 2
La prediabetes y la diabetes tipo 2 se producen por una combinación de factores genéticos y un estilo de vida poco saludable. La obesidad, por ejemplo, desempeña un papel muy importante en la aparición de ambas enfermedades. Entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 se encuentran:
Genética.
Obesidad.
Edad: el riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta especialmente a partir de los 45 años.
Origen étnico: determinados grupos étnicos, como las personas afroamericanas, hispanas o asiáticas, pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar prediabetes o diabetes tipo 2.
Otros factores.
Causas de la diabetes gestacional
Como se ha mencionado anteriormente, la diabetes gestacional está relacionada con las hormonas producidas por la placenta durante el embarazo, que pueden interferir con los efectos de la insulina. Entre los posibles factores de riesgo se encuentran:
Genética.
Obesidad.
Determinadas enfermedades: el síndrome de ovario poliquístico puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
Otros factores.
Signos y síntomas de la diabetes
La diabetes puede evolucionar inicialmente sin provocar síntomas y, aun así, causar daños en diferentes órganos. Los primeros síntomas pueden ser muy leves, como un ligero cansancio, por lo que muchas veces pasan desapercibidos y retrasan el diagnóstico. A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer diversos signos y síntomas, entre ellos:
Hambre y sed intensas.
Cansancio o fatiga inexplicable.
Pérdida de peso.
Aumento de la frecuencia de la micción.
Problemas de visión, como visión borrosa.
Dificultad para que las heridas cicatricen.
Otros síntomas.
Algunos signos y síntomas frecuentes en los hombres:
Disminución de la libido.
Disfunción eréctil.
Disminución de la fuerza muscular.
Otros.
Algunos signos y síntomas frecuentes en las mujeres:
Infecciones urinarias.
Infecciones por hongos.
Piel seca.
Otros.
Cuando se produce una crisis de hiperglucemia, es decir, cuando los niveles de glucosa en la sangre son muy elevados, pueden aparecer síntomas como mareos, náuseas, sensación de desmayo y debilidad generalizada.
En algunos casos, una hiperglucemia grave puede provocar complicaciones importantes e incluso poner en peligro la vida.
Diagnóstico de la diabetes
El diagnóstico de la diabetes se establece mediante análisis de laboratorio. Puede realizarse utilizando diferentes parámetros, todos ellos relacionados con los niveles de glucosa en la sangre.
Glucemia en ayunas
La glucemia en ayunas mide el nivel de glucosa en la sangre después de un período de ayuno de entre 8 y 12 horas.
Prueba de tolerancia oral a la glucosa
Esta prueba permite evaluar los niveles de glucosa en la sangre después de ingerir una bebida que contiene 75 g de glucosa.
Hemoglobina glucosilada o HbA1c
Este análisis permite evaluar la media de los niveles de glucosa en la sangre durante los últimos 2 o 3 meses.
Complicaciones de la diabetes
La acumulación de glucosa en la sangre durante períodos prolongados, especialmente cuando los niveles están mal controlados, puede provocar diversas complicaciones que se desarrollan progresivamente. Entre ellas se encuentran: Enfermedades cardiovasculares, como accidentes cerebrovasculares o infartos de miocardio.
Enfermedades de los pequeños vasos sanguíneos, como neuropatía, retinopatía diabética o nefropatía diabética.
Pie diabético, que comprende diferentes complicaciones del pie relacionadas con la diabetes. Con frecuencia, están causadas por enfermedad arterial periférica y aterosclerosis, es decir, acumulación de placas de grasa en los vasos sanguíneos, y/o por neuropatía, que consiste en la degeneración de los nervios.
Pérdida de visión debido a la retinopatía diabética.
Enfermedades hepáticas.
Infecciones bacterianas o por hongos.
Depresión.
Otras complicaciones. La diabetes también puede provocar complicaciones específicas durante el embarazo. Aunque la diabetes gestacional suele ser temporal y aparece únicamente durante el embarazo, puede asociarse a: Parto prematuro.
Mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Aumento del peso del bebé, lo que puede dificultar el parto.
Muerte fetal.
Otras complicaciones.
La diabetes es una enfermedad frecuente, pero cuando no se controla adecuadamente puede provocar las complicaciones mencionadas. En los casos de diabetes mal controlada, el riesgo de muerte también aumenta en comparación con el resto de la población.
La diabetes tiene cura?
La diabetes tipo 1 es, hasta el momento, una enfermedad que no tiene cura. La diabetes tipo 2 tiene múltiples mecanismos y, por ello, su evolución y pronóstico pueden variar. En la mayoría de los casos es posible controlar eficazmente los niveles de glucosa en la sangre, mejorando los síntomas y reduciendo las complicaciones asociadas a la enfermedad. Esto puede conseguirse mediante las diferentes opciones terapéuticas disponibles, que permiten controlar la producción y acción de la insulina y favorecer el funcionamiento normal del organismo. Es fundamental realizar un diagnóstico adecuado e iniciar el tratamiento de manera oportuna para mejorar el pronóstico de la enfermedad.
Tratamiento de la diabetes
Para obtener un mejor pronóstico, el tratamiento de la diabetes suele combinar diferentes estrategias. El tratamiento depende del tipo de diabetes diagnosticado y puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos, monitorización y seguimiento médico. La Endocrinología es la especialidad médica dedicada al tratamiento de la diabetes y de otras enfermedades endocrinas. El endocrinólogo, teniendo en cuenta la historia clínica y las características individuales de cada paciente, determina el tratamiento más adecuado para cada caso.
Tratamiento de la diabetes tipo 1
El tratamiento de la diabetes tipo 1 tiene como objetivo controlar los niveles de insulina del organismo mediante la administración diaria de esta hormona. Es fundamental ajustar las dosis de insulina a la cantidad de hidratos de carbono presentes en la alimentación para conseguir un buen control de la diabetes tipo 1. La monitorización diaria de los niveles de glucosa en la sangre también es un elemento esencial del tratamiento. La medición puede realizarse mediante un glucómetro o un monitor continuo de glucosa. La insulina puede administrarse mediante inyecciones, realizadas por el propio paciente o por otra persona, o mediante bombas de insulina, dispositivos que permiten administrar la hormona de forma parcialmente automatizada.
Tratamiento de la diabetes tipo 2
El tratamiento de la diabetes tipo 2 combina cambios en el estilo de vida con medicamentos. Los cambios en el estilo de vida tienen como objetivo principal controlar los niveles de glucosa mediante una alimentación adecuada y la práctica regular de ejercicio físico. Existen diferentes medicamentos para tratar la diabetes tipo 2 y su elección depende de las características de cada paciente. Estos medicamentos tienen mecanismos de acción diferentes y ayudan a controlar distintos aspectos de la enfermedad.
Metformina: reduce la cantidad de glucosa que produce el hígado.
Inhibidores de SGLT2: favorecen la eliminación de glucosa a través de la orina y reducen el riesgo de determinadas complicaciones renales y cardíacas.
Agonistas del receptor de GLP-1: aumentan la liberación de insulina, reducen el apetito y el peso corporal y disminuyen el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Inhibidores de DPP-4: favorecen la producción de insulina en el páncreas.
Sulfonilureas y meglitinidas: aumentan directamente la liberación de insulina por el páncreas.
Glitazonas o tiazolidinedionas: mejoran la acción de la insulina y facilitan el transporte de glucosa al interior de las células.
Insulina: en algunos casos de diabetes tipo 2, el páncreas puede dejar de producir una cantidad suficiente de insulina, por lo que puede ser necesario administrarla mediante inyecciones.
Otros medicamentos.
Tratamiento de la diabetes gestacional
El tratamiento de la diabetes gestacional también puede combinar cambios en el estilo de vida y medicamentos. Generalmente, basta con seguir una alimentación saludable, evitando los alimentos con un contenido elevado de hidratos de carbono, y practicar ejercicio físico moderado, siempre siguiendo las recomendaciones del médico endocrinólogo. En los casos más graves, cuando existe una producción insuficiente de insulina por parte del páncreas, puede ser necesario administrar insulina. No se recomienda utilizar remedios caseros o productos naturales que prometan controlar inmediatamente la diabetes, ya que pueden empeorar la situación y provocar un mayor descontrol de los niveles de glucosa en la sangre.
Cómo prevenir la diabetes?
La prevención de la diabetes se basa principalmente en adoptar un estilo de vida saludable. Diferentes hábitos pueden ayudar a reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad, entre ellos: Seguir una alimentación saludable, aumentando el consumo de verduras, frutas y otros alimentos nutritivos. Evitar los alimentos con un alto contenido de grasas y azúcares. Practicar ejercicio físico con regularidad, consultando con el médico endocrinólogo sobre las actividades más adecuadas para cada persona.
Mantener un peso saludable.
No fumar.
Adoptar otros hábitos de vida saludables.
La diabetes tipo 1 no puede prevenirse actualmente. Sin embargo, mantener unos hábitos de vida saludables puede contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen esta enfermedad.
Autor: Prof. Dr. João Sérgio Neves, médico especialista en endocrinología (NOM 57073).
Fecha de la última revisión: 06/03/2026.
Endocrinólogos
Prof. Dr. João Sérgio Neves
Endocrinología
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Conclusión
La diabetes es una enfermedad que requiere un diagnóstico temprano, un tratamiento adecuado y un seguimiento médico constante. Aunque algunos tipos, como la diabetes tipo 1, no pueden prevenirse ni curarse actualmente, es posible mantener la enfermedad bajo control y reducir el riesgo de complicaciones. Una alimentación equilibrada, actividad física regular, un peso saludable y el cumplimiento del tratamiento son fundamentales para proteger la salud y mejorar la calidad de vida.