Etiqueta Energética

· Equipo de Vehículos
Las asociaciones del sector automovilístico de Alemania coinciden en reclamar un diseño simplificado, comprensible y digital para el etiquetado del consumo energético de los turismos.
La Asociación de Fabricantes Internacionales de Automóviles (VDIK), la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil (VDA) y la Asociación Central del Comercio Automovilístico Alemán (ZDK) consideran que los futuros requisitos deben guiarse de forma coherente por una cuestión fundamental: si realmente aportan valor añadido a los consumidores y.
Al mismo tiempo, pueden aplicarse de manera jurídicamente segura dentro de las estructuras actuales de venta y publicidad del sector. En este contexto, las tres asociaciones respaldan expresamente el objetivo de establecer una normativa armonizada en toda Europa sobre el etiquetado del consumo energético de los turismos, como parte del Paquete del Automóvil.
Unos requisitos uniformes y directamente aplicables en toda la Unión Europea podrían mejorar considerablemente la comparabilidad de los vehículos dentro del mercado único y aumentar la transparencia para los compradores potenciales.
Sin embargo, para alcanzar estos objetivos es necesario contar con un marco que sea jurídicamente sólido, práctico y fácil de comprender para los consumidores.
El etiquetado no debería aplicarse a los vehículos usados
A juicio del VDIK, la VDA y el ZDK, el etiquetado del consumo energético no es adecuado para los vehículos de segunda mano, ya que no existen datos fiables sobre consumo y emisiones de cada vehículo para una parte importante del parque automovilístico. Aplicar un sistema de etiquetado a los coches usados podría provocar dos consecuencias: ofrecer a los clientes información inexacta o generar una importante carga de trabajo y costes adicionales debido a la necesidad de realizar pruebas exhaustivas. Las asociaciones consideran que el sistema existente de publicación de los Certificados de Conformidad debería utilizarse como fuente de datos europea para el etiquetado del consumo energético de los turismos. La creación de bases de datos paralelas de la Unión Europea con contenidos idénticos o en gran medida coincidentes generaría estructuras duplicadas, exigiría nuevas interfaces informáticas, plantearía cuestiones adicionales de responsabilidad y aumentaría la burocracia. Ya en la actualidad, las autoridades de homologación de los Estados miembros proporcionan datos esenciales sobre los vehículos a través de registros nacionales y sistemas europeos de intercambio de información. Esto garantiza, en principio, un acceso eficaz a los datos tanto para la vigilancia del mercado como para los consumidores.
Un sistema adaptado al entorno digital
Las asociaciones defienden que el etiquetado de eficiencia energética de los turismos debe ser completamente digital, ya que la venta y la publicidad de vehículos se realizan cada vez más mediante formatos digitales, dinámicos y adaptados a distintas plataformas. El etiquetado moderno debe tener en cuenta esta realidad y permitir soluciones adecuadas para cada medio. Los formatos simplificados, capaces de presentar claramente la información esencial, pueden contribuir de manera importante a este objetivo, mientras que los datos más detallados podrían estar disponibles a través de los canales digitales correspondientes. La revisión prevista del etiquetado del consumo energético de los turismos representa una oportunidad para reforzar simultáneamente la información al consumidor, el mercado único europeo y la transición energética. No obstante, las asociaciones consideran que esta oportunidad solo podrá aprovecharse plenamente si las nuevas normas se diseñan de manera clara, proporcionada y realista.

Conclusión
En conclusión, las asociaciones automovilísticas alemanas consideran que el futuro etiquetado energético debe ser sencillo, digital, fiable y fácil de entender. Una normativa europea armonizada podría mejorar la transparencia y facilitar la comparación entre vehículos, siempre que evite duplicidades, costes innecesarios y una carga burocrática excesiva. El objetivo final debe ser ofrecer a los consumidores información útil y clara, al mismo tiempo que se mantiene un sistema viable para el sector automovilístico.